Los tres principios

Antes de ponernos más específicos en el tema del feng shui hay que entender bien los tres principios en los que se basa: (1) Los puntos cardinales (2) El Ying Yang (3) Los 5 elementos de la naturaleza.

Tranquilos(las), yo sé que esto no se digiere de la noche a la mañana, a medida que uno va leyendo, preguntando, buscando y aplicando se va entendiendo más y más. Vamos a ver entonces la definición de cada uno de estos tres principios para entender su importancia en el feng shui.

Los puntos cardinales de la tierra

Sabemos que son el Norte, Sur, Este, Oeste y sus mitades, pero… ¿cómo sabemos pa’ dónde queda el norte? ¿qué hace que el norte sea en esa dirección y no en otra? ¿para qué nos sirve esto en el feng shui?

Empecemos con la primera pregunta ¿cómo sabemos para dónde queda el norte? Utilizando una brújula (puede ser física o la app del celular) este instrumento es el que nos indica hacia dónde es el Norte, por ende, los demás puntos cardinales.

Y ¿para qué nos sirve esto en el feng shui? Para lo mismo que le sirvió la rosa de los vientos a los exploradores y navegantes, para orientarnos en el espacio y fijar un punto de referencia.

En la antigüedad, antes de la brújula nuestros antepasados utilizaron diferentes formas para orientarse, fijar un punto de referencia y navegar de un lugar a otro conociendo el camino de regreso a casa. Se guiaban por la dirección de los vientos, la posición de las estrellas y el movimiento del sol en el firmamento. Ese punto de referencia importantísimo para nuestros antepasados y para nosotros es el Norte. Gracias a este punto podemos orientarnos en el espacio conociendo los demás puntos cardinales.

Ahora solo nos falta una pregunta ¿qué hace que el norte sea en esa dirección y no en otra? Voy a dejar aquí este vídeo donde explican detalladamente la respuesta. PD: no te confundas con el término de declinación magnética, eso no es de interés para nuestro tema.

Entonces, como la brújula es el instrumento que indica pa’ dónde es el Norte y este es el punto de referencia, será el instrumento que utilizaremos en el feng shui para orientarnos en cómo organizar nuestro espacio físico, nuestro hogar u oficina.

El Ying Yang

De este ya hemos hablado un poco en algunas de las entradas anteriores del blog (lee aquí), es un símbolo del que hemos escuchado hablar o al menos lo hemos visto por ahí en alguna parte; el singular circulo dividido en dos partes por una línea sinuosa, una oscura y otra clara, con dos circunferencias más pequeñas de color opuesto al lado en el que se encuentran.

El verdadero nombre de este símbolo es taijitu, que para nuestra sorpresa no siempre se ha dibujado de la misma forma. Lo que sí ha permanecido durante toda la historia es lo que representa, la filosofía del yin y el yang. Estos dos conceptos provienen del taoísmo, filosofía china que se centra en vivir en armonía con el Tao, el principio creador de todas las cosas, lo que para algunos de nosotros en oriente sería Dios.

Volviendo al Yin Yang, estos dos conceptos se refieren a la dualidad que existe en todo el universo, las fuerzas opuestas y complementarias que se encuentran en todas las cosas, ese complemento que cualquier cosa creada tiene y del que depende para su existencia y que a su vez se encuentra dentro de él mismo.

De ahí parte la representación gráfica actual: dos mitades, una oscura y otra clara, con un punto del color opuesto, divididas por una línea sinuosa mostrándonos que no todo es absoluto, sino que permanentemente estamos en transformación. De esas dos mitades, el Yin es el principio de lo oscuro, lo inconsciente, frío, pasivo y femenino, la parte negra del símbolo; mientras que el Yang es lo claro, lo consciente, cálido, activo y masculino, la parte blanca del símbolo.

··Respira, vuelve a leer los dos párrafos anteriores, y ahora sí sigamos··

De pronto tu como yo, sientes que esto ya lo has visto/escuchado/leído en algún otro lado diferente, lo más seguro es que sí, muchas filosofías y hasta ciencias diferentes o formas de representación y explicación de las cosas que existen en el universo han llegado a la misma conclusión. Todo lo que existe tiene un complemento del que necesita para existir y a su vez, ese complemento está dentro de si.

Algunos de los ejemplos más racionalistas son la Dualidad de Pointcaré (que habla de una simetría geométrica) y la mecánica cuántica (la dualidad de la materia onda-partícula); personalmente, agregaría los fractales como una forma gráfica de entender este concepto. Otros ejemplos son, la medicina tradicional china y las artes marciales orientales, ambas se centran en encontrar el equilibrio de ambas energías (yin yang) dentro del cuerpo, un desequilibrio de las energías conllevaría a una enfermedad o una mala práctica respectivamente.

··Hay una frase por ahí (que no recuerdo muy bien como dice originalmente ni de quién es, perdonen mi falta de memoria), que dice algo como “para que exista, primero hay que nombrarlo”. Bueno, tomemos esa idea para interpretar esto que estamos leyendo··

Entonces ¿qué tiene que ver todo esto con el feng shui? Primero recordemos qué es el feng shui, es la ciencia/filosofía/arte/cultura para disponer el espacio donde habitamos usando orientaciones propicias para reflejan la energía del entorno armonizándola con la nuestra. Las palabras clave ahí para juntar los dos conceptos son: ‘reflejan’ y ‘armonizándola’.

Como la definición de feng shui lo muestra, además de conocer las orientaciones propicias, necesitamos armonizar la energía que nuestros espacios físicos y nosotros mismos reflejamos. Ahí es donde entra el concepto del yin yang a regir en el feng shui como ese principio de equilibrio y balance entre las dualidades.

Los 5 elementos

Dentro del feng shui, los cinco elementos y sus ciclos, aportan el entendimiento para los cargadores de energía, las curaciones y remedios para conservar la armonía de la energía en los hogares u oficinas.

¿Cuáles son esos cinco elementos? Son el fuego, la madera, el agua, el metal y la tierra. Todo lo que hay en el universo, tangible o no, pertenece a alguno de estos elementos. Los tres ciclos corresponden a las diferentes interacciones que estos elementos pueden tener entre sí en la naturaleza, diferentes formas de clasificar los fenómenos de la naturaleza. Otro nombre que reciben es Wu Xing o Teoría de los cinco elementos.

El primer ciclo es el Ciclo productivo: la madera produce fuego, el fuego produce la tierra, la tierra produce metal, el metal produce el agua y el agua produce la madera ¿cómo que el metal produce agua? Sí, los minerales alimentan y enriquecen el agua. Este nos sirve en el feng shui para potenciar y activar los rincones.

El segundo ciclo es el Ciclo de agotamiento: el fuego agota la madera, la madera agota el agua, el agua agota el metal, el metal agota la tierra y la tierra agota el fuego. Este se utiliza para remediar el chi afligido, la energía “enferma”.

Y el tercer ciclo es el Ciclo destructivo: el fuego destruye el metal, el metal destruye la madera, la madera destruye la tierra, la tierra destruye el agua y el agua destruye el fuego. Otra forma de escribirlo para comprenderlo mejor puede ser el fuego funde el metal, el metal corta la madera, la madera se nutre de la tierra, la tierra retiene el agua y el agua apaga el fuego. Esto nos sirve para superar la energía negativa.

Como puedes ver, estos ciclos describen nada más y nada menos que el comportamiento en el medio natural de estos cinco elementos, no hay nada místico en ello, es pura y simple lógica o sentido común obtenido a través de la observación.

Dejando de lado por un momento estos ciclos, volvamos a los elementos y su relación con el feng shui y los otros dos principios que hemos visto hasta ahora, los puntos cardinales y el yin yang. Entonces, a cada uno de los puntos cardinales, se le asocia uno de los 5 elementos de acuerdo con su afinidad con la energía y propósito que rige el punto cardinal. Como resultado, tendríamos entonces una lista de objetos, colores y materiales que deberían ser prioritarios en cada punto cardinal para aprovechar el ciclo productivo y a su vez, los que deberíamos evitar para no caer en el ciclo destructivo.

··Vuelve a respirar, cierra los ojos, ábrelos y continúa··

Como puedes leer, es algo simple y complejo a la vez. Cada uno de los tres principios del feng shui es independiente y a la vez dependiente del otro, todos se conectan en algún punto, obedecen al principio de dualidad.

Sé que es mucha información y es necesario ejemplificar para ir entendiendo más, por eso vamos a dejar por hoy aquí y en la próxima les traeré un ejemplo, algo más tangible y cercano a la realidad que podamos vivir y sentir. Algo así como un ejercicio de clase.

·· Nos vemos la próxima ✌🏻

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